Cuando se inauguró la primera linea francesa de ferrocarriles, Paris-Saint-Germain, se celebró un gran banquete.
En el menú se incluía solomillo con patas fritas. Al retrasarse el tren oficial,el cocinero sacó las patatas del aceite hirviendo y las escurrió.
Cuando llegaron los reyes, volvió a echar las patatas al aceite sin confiar demasiado en el resultado. Las patatas, entonces,se hincharon como buñuelos.
Se habían inventado las patatas soufflées.
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